Sheinbaum cuestiona deportación de mexicanos hacia terceros países por Estados Unidos
La presidenta Claudia Sheinbaum expresó su rechazo ante la política estadounidense de trasladar a connacionales deportados directamente hacia naciones centroamericanas.

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, manifestó este jueves su profunda preocupación ante la reciente política aplicada por el Gobierno de Estados Unidos, consistente en deportar a más de 2 mil 900 ciudadanos mexicanos hacia terceros países en Centroamérica en lugar de repatriarlos a territorio nacional. Durante su conferencia matutina, la mandataria calificó esta práctica como una medida que vulnera los protocolos consulares y los derechos fundamentales de los migrantes al dejarlos en situaciones de alta vulnerabilidad fuera de su lugar de origen.
La jefa del Ejecutivo federal instruyó a la Secretaría de Relaciones Exteriores para que inicie de inmediato las gestiones diplomáticas necesarias con las autoridades estadounidenses. El objetivo de esta intervención es exigir que los procesos de repatriación se ajusten a los tratados internacionales vigentes, garantizando que todo ciudadano mexicano sea trasladado de vuelta a nuestro país de manera segura y ordenada, facilitando su reintegración y acceso a servicios consulares básicos.
Desde el Gobierno de México se ha enfatizado que esta política de deportaciones hacia terceros países no solo contraviene la soberanía de los estados involucrados en la ruta migratoria, sino que complica la atención integral que la administración federal busca brindar a los connacionales. La Cancillería se mantiene en comunicación con las embajadas y consulados para monitorear el paradero de los afectados, quienes enfrentan condiciones de incertidumbre al ser abandonados en regiones donde no cuentan con redes de apoyo ni protección legal.
La presidenta subrayó que la postura de su administración seguirá siendo la defensa irrestricta de los derechos humanos de los migrantes, independientemente de su estatus migratorio en el extranjero. Asimismo, hizo un llamado a las organizaciones internacionales y a los organismos de derechos humanos para observar estas prácticas, las cuales, según advirtió la Presidencia, generan riesgos innecesarios para miles de familias mexicanas que buscan una oportunidad laboral o asilo en el país del norte.
Finalmente, el Gobierno Federal reiteró su compromiso de fortalecer los programas de asistencia en las zonas fronterizas para recibir a los deportados con dignidad. Se espera que en los próximos días se realicen reuniones de alto nivel entre funcionarios de la SRE y sus contrapartes en Washington para establecer un protocolo claro que impida la continuación de estos traslados hacia países centroamericanos, buscando una solución que respete la dignidad de los mexicanos en el exterior.


