Recibir transferencias desconocidas podría ser un método de fraude financiero
Expertos advierten que devolver depósitos bancarios recibidos por error puede convertir a los usuarios en cómplices involuntarios de operaciones ilícitas.

En los últimos meses, diversas instituciones financieras en México han emitido alertas sobre una modalidad de fraude que utiliza transferencias bancarias no solicitadas para engañar a los usuarios. El modus operandi consiste en enviar una cantidad de dinero a una cuenta de forma aparentemente accidental, para posteriormente contactar a la víctima solicitando la devolución del monto a una cuenta distinta a la original. Este mecanismo es utilizado por grupos delictivos para triangular recursos de procedencia ilícita, aprovechando la buena fe de los ciudadanos que intentan corregir un supuesto error.
Especialistas en ciberseguridad y autoridades financieras señalan que, al realizar la devolución hacia una cuenta diferente, el usuario se expone a ser vinculado con operaciones sospechosas ante el Sistema de Pagos Electrónicos Interbancarios (SPEI). Al participar en esta cadena de movimientos financieros, la cuenta del receptor puede ser bloqueada por las instituciones bancarias o ser investigada por las autoridades competentes, como la Fiscalía General de la República, al detectar patrones de lavado de dinero o transacciones irregulares.
Ante esta situación, la recomendación principal de las entidades bancarias es no realizar ninguna transferencia de regreso por cuenta propia. En caso de detectar un depósito desconocido, el titular de la cuenta debe contactar directamente a su institución bancaria para reportar el hecho y solicitar que sea el propio banco quien realice la reversión del movimiento bajo los protocolos de seguridad establecidos. Esto garantiza que el proceso quede registrado oficialmente y deslinda al usuario de cualquier responsabilidad legal.
Es fundamental que los cuentahabientes mantengan una vigilancia constante sobre sus estados de cuenta y eviten compartir información sensible o realizar depósitos a desconocidos que aseguren haber cometido un error. Las instituciones financieras enfatizan que el sistema bancario cuenta con mecanismos internos para gestionar estas incidencias, por lo que cualquier presión externa para devolver dinero de forma inmediata debe ser considerada una señal de alerta ante un posible intento de fraude.


