Proponen reformar la ONU para crear un parlamento mundial mediante artículo 109
Una iniciativa diplomática busca convocar una conferencia de revisión de la Carta de la ONU para democratizar sus procesos globales.

Un grupo de diplomáticos y especialistas en derecho internacional ha impulsado formalmente una propuesta para transformar la estructura actual de las Naciones Unidas hacia un parlamento mundial. La iniciativa se fundamenta en el artículo 109 de la Carta de las Naciones Unidas, el cual permite convocar a una conferencia de revisión para modificar el funcionamiento del organismo internacional. El objetivo principal es otorgar mayor representación y capacidad de decisión directa a los Estados miembros, buscando superar el esquema de toma de decisiones actual del Consejo de Seguridad.
Para que esta propuesta avance, el bloque impulsor busca sumar el respaldo de México y otras naciones para alcanzar la mayoría calificada de las dos terceras partes requeridas dentro de la Asamblea General. La estrategia busca que el gobierno mexicano, a través de la Secretaría de Relaciones Exteriores, analice la viabilidad de liderar un consenso regional que apoye esta modificación estructural. De concretarse el apoyo necesario, se abriría un proceso formal para discutir la creación de una asamblea parlamentaria con facultades legislativas globales.
Los promotores de la iniciativa señalan que el actual sistema multilateral enfrenta una crisis de legitimidad ante los desafíos contemporáneos, lo que hace necesaria una reforma profunda. Argumentan que un parlamento mundial permitiría una participación más equitativa de las naciones en desarrollo en la configuración de la gobernanza global. Esta propuesta plantea que la conferencia de revisión sea el mecanismo legítimo para trasladar el poder de las cúpulas diplomáticas hacia una representación más ciudadana.
Hasta el momento, la propuesta se mantiene en una fase de cabildeo internacional entre diversos países miembros. Las autoridades mexicanas aún no han emitido una postura oficial sobre su adhesión al bloque proponente, aunque el tema ha comenzado a generar debate en círculos académicos y diplomáticos en el país. El proceso, de prosperar, requeriría negociaciones complejas que podrían extenderse durante varios años debido a las implicaciones políticas y jurídicas que conlleva la revisión de la Carta fundacional de la ONU.


