Migrante venezolano es operado tras once días con bala tras incidente con ICE
Wilber Garcés, migrante venezolano, fue intervenido quirúrgicamente para extraerle una bala después de permanecer más de una semana sin atención médica adecuada tras un incidente con agentes de ICE.

Wilber Garcés, un migrante de origen venezolano, fue sometido finalmente a una intervención quirúrgica este 3 de octubre para extraerle un proyectil de arma de fuego, once días después de haber sido herido en un incidente que involucró a agentes de la Oficina de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). El paciente había sido trasladado inicialmente a un centro hospitalario local tras el suceso, donde recibió el alta médica apenas unas horas después de su ingreso pese a la gravedad de la lesión.
Tras ser dado de alta de manera prematura, Garcés fue entregado inmediatamente a las autoridades migratorias, permaneciendo bajo custodia con el proyectil alojado en su cuerpo durante más de una semana. La falta de atención médica especializada durante este periodo generó preocupación entre defensores de derechos humanos, quienes denunciaron las condiciones en las que el migrante fue retenido tras el percance inicial.
La intervención quirúrgica, realizada finalmente este sábado, busca retirar el objeto metálico que permanecía alojado en su organismo desde el momento del enfrentamiento. Aunque las autoridades no han emitido un reporte detallado sobre el estado actual del paciente, personal médico ha confirmado que el procedimiento era necesario para evitar complicaciones mayores en la salud del ciudadano venezolano.
Este caso ha puesto nuevamente el foco en los protocolos de atención médica para personas bajo custodia migratoria. Organizaciones civiles han señalado que el traslado de personas lesionadas a centros de detención sin una evaluación clínica exhaustiva constituye una falla grave en el deber de protección que deben garantizar las autoridades durante los procesos de gestión migratoria.
La Secretaría de Relaciones Exteriores de México, a través de sus consulados, ha mantenido comunicación constante para dar seguimiento a la situación jurídica y médica de Garcés. Se espera que en los próximos días se esclarezcan las circunstancias del incidente y se determine si existió negligencia médica por parte de las instituciones que trataron al migrante inicialmente tras el suceso.


