La nixtamalización: el proceso ancestral que transforma el maíz en alimento
La nixtamalización combina agua, cal y calor para convertir el grano de maíz en masa, mejorando su valor nutricional y digestibilidad.

La nixtamalización es un proceso químico y físico fundamental en la gastronomía mexicana que permite transformar el grano de maíz en masa para tortillas y otros alimentos. Este procedimiento ancestral consiste en la cocción del maíz en una solución alcalina, generalmente compuesta por agua y cal (hidróxido de calcio), durante un tiempo determinado antes de dejarlo reposar en el mismo líquido.
El nombre de esta técnica proviene del náhuatl 'nextli', que significa cenizas de cal, y 'tamalli', que se refiere a la masa de maíz. A través de este método, se logra remover la cáscara externa del grano, conocida como pericarpio, lo cual facilita su molienda y mejora significativamente la textura final del producto, además de otorgarle su sabor y aroma característicos.
Desde un punto de vista nutricional, la nixtamalización es vital para la salud pública en México, ya que aumenta la biodisponibilidad de nutrientes esenciales. Al someter el maíz a este proceso, se libera la niacina (vitamina B3) que de otra forma no sería absorbida por el organismo humano, previniendo deficiencias nutricionales históricamente asociadas al consumo exclusivo de maíz sin tratar.
Además del beneficio vitamínico, el tratamiento alcalino mejora el perfil de aminoácidos del maíz y aumenta su contenido de calcio, un mineral esencial para la dieta cotidiana. Este proceso no solo es una cuestión de tradición culinaria, sino una técnica científica desarrollada por las culturas mesoamericanas que permite convertir un grano duro en un alimento base altamente nutritivo y versátil.
Hoy en día, la nixtamalización sigue siendo la base de la producción de tortillas en todo el país, ya sea mediante métodos artesanales en molinos locales o procesos industriales modernos. A pesar de los cambios tecnológicos, el principio químico fundamental permanece invariable, manteniendo vivo un legado que define la soberanía alimentaria y la identidad cultural de México.


