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Glicidol: qué es y los riesgos para la salud por su presencia

El glicidol es un contaminante químico generado en el procesamiento de aceites comestibles que preocupa a las autoridades sanitarias mexicanas por su potencial toxicidad.

Redacción Mar de Fondo
Foto: sdpnoticias.com

El glicidol es un compuesto orgánico clasificado como un contaminante químico de proceso que se forma principalmente durante la refinación de aceites vegetales a altas temperaturas. Este compuesto ha captado la atención de especialistas en salud pública en México debido a que puede estar presente en diversos productos alimenticios procesados que forman parte de la dieta cotidiana de la población. Su aparición es un fenómeno vinculado directamente con las técnicas industriales de desodorización y refinamiento que buscan mejorar la estabilidad y el sabor de los aceites comerciales.

Especialistas de la Secretaría de Salud han señalado que la ingesta prolongada de sustancias derivadas del glicidol representa un riesgo potencial para la salud humana. Estudios toxicológicos sugieren que este compuesto tiene propiedades genotóxicas y carcinogénicas, lo que implica que su presencia constante en el organismo podría alterar el material genético de las células bajo ciertas condiciones de exposición. Aunque los niveles detectados en diversos productos suelen estar bajo vigilancia, la comunidad científica enfatiza la necesidad de monitorear la calidad de los procesos industriales para minimizar su formación.

La formación de glicidol ocurre principalmente cuando los aceites son sometidos a temperaturas superiores a los 200 grados Celsius durante el proceso de refinado. En este entorno, los ésteres de glicidol se convierten en glicidol libre tras la digestión, liberándose en el sistema metabólico. La industria alimentaria en el país enfrenta el reto técnico de ajustar los parámetros de procesamiento para reducir la generación de estos contaminantes sin comprometer la seguridad alimentaria ni la calidad de los productos finales destinados al consumo masivo.

Ante este panorama, las autoridades sanitarias recomiendan a los consumidores mantener una dieta equilibrada y diversificada, reduciendo el consumo excesivo de alimentos ultraprocesados que dependen de procesos de refinamiento intensivo. Se espera que, en los próximos meses, los organismos de regulación sanitaria fortalezcan las normativas sobre los límites permitidos de contaminantes de proceso en grasas y aceites comestibles. El objetivo es alinear las prácticas de la industria nacional con los estándares internacionales de seguridad alimentaria para proteger el bienestar de las familias mexicanas.

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